DECÁLOGO DEL CADETE
Tener un gran amor a la Patria y fidelidad al Rey, exteriorizado en todos los actos de su vida.
Tener un gran espíritu militar, reflejado en su vocación y disciplina.
Unir a su acrisolada caballerosidad constante celo por su reputación.
Ser fiel cumplidor de sus deberes y exacto en el servicio.
No murmurar jamás ni tolerarlo.
Hacerse querer de sus inferiores y desear de sus superiores.
Ser voluntario para todo sacrificio, solicitando y deseando siempre el ser empleado en las ocasiones de mayor riesgo y fatiga.
Sentir un noble compañerismo, sacrificándose por el camarada y alegrándose de sus éxitos, premios y progresos.
Tener amor a la responsabilidad y decisión para resolver.
Ser valeroso y abnegado.